miércoles, 6 de abril de 2016

Un niño en el espejo. (6/4/16)

Un niño que no dice nada.
El otro día te vi pasar
y no había nadie del otro lado del espejo.

El otro día,
cuando me arreglaba para salir, te ví.
No hacías nada.
¿ Tu silencio me suplica algo?

Niño del espejo, haz algo,
porque
estoy enloqueciendo.
El mundo se vuelve contra mí,
pero todavia estás aca,
en el espejo;
y entonces me doy cuenta,
¡ No puedo actuar como muerta!
¡ No estoy muerta!

Me doy cuenta
que debo correr al mundo
y volver a vivir siempre.
Porque siempre vas a estar en el espejo;

Siempre vas a ser la vida de mi ser
reflejada.
Nunca te vayas Niño,
nunca me dejes.

Ni el otro día, ni ayer, ni hoy
El niño del espejo no está.

El otro día, cuando pasé frente al espejo,
me vi y te vi
niña del espejo,
mujer del espejo;
te vi otra vez.

Renuncio a ser ángel.


Me quedo acá, en la tierra;
quiero ser un mortal y vivir,
y sentir el impacto, cuando toque tierra.

Mi espíritu está cayendo
a la realidad, mi cuerpo.
Espérame,
porque otra vez volveré al cielo.

Ahora quiero descubrir
mi corazón, latiendo
por alguien.
Y si es amor verdadero
no importa el él o ella.

Lo que quiero es simple,
y es más pequeño;
quiero amar de otra forma, de otro modo.

Quiero decir cosas
y equivocarme;
quiero odiar
y decir lo siento;
y aprender a sentir el amor,
y aprender a darlo.

Te amo
como tu creación divina,
quiero amarte como mortal.

Renuncio a ser un ángel,
porque quiero ser tu hija
y amarte como tal.