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lunes, 15 de febrero de 2016

No voy a olvidarte.

Sabés,
no voy a olvidarte;
¿Y sabés por qué lo sé ?
Porque hicimos una promesa,
vivir una gran vida y vernos antes del final.

Sabés,
no voy a olvidarte.

La vida es muy corta,
pero no tanto como para que no llegue lo que está destinado a llegar.

No puedo olvidarte,
porque vinimos juntos a ésta aventura
y planeamos cómo iba a ser.

Yo no sé cuántas veces intenté vivir,
no me acuerdo cuantas veces lo intenté;
no sé de donde vine,
pero desde siempre quise vivir.

Y no sé cuántas veces intentaste vivir,
no sé cuántas veces llegaste a amar,
cuántos besos quedaron en tu alma,
a cuantas lloraste,
o lo que pasaste;
solamente sé que estás vivo,
que estoy viva
y que voy a verte antes del final.

Mi deseo fue tan fuerte, que estoy viva;
y que pudimos venir del cielo a la tierra juntos,
prometiendo y escribiendo en nuestro destino
la esperanza de volver a vernos.

Pero vivir es distinto.
No quería dejar de verte,
pero no sabíamos que íbamos a amarnos,
no sabía que iba a necesitarte siempre.
No sabía que iba a tener miedo de recuperarte
y te iba a perder.

Vivir es más fuerte de lo que soñamos.
Pero es fuerte también mi sueño de volver a verte,
y es lo que prometimos.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Vampiro

¿Por qué sonrío,
por qué estoy bien
cuando está lloviendo?

Fue el último día que el sol brilló
y que la tierra pidió agua.
Del cielo cayó el último grito pidiendo tu alma.

Y cayeron las gotas,
a coro,
regalando una canción que nunca olvidaría;
caía el agua,
el último día que vendrías.

Soplaba el viento
el último día que estarías para mi.
Fue lo que me diste más grande que la realidad,
tu cuerpo presionándome, se hizo más intenso, después de amarme.

Y fue así,
el último día fue más que un sueño,
me hiciste volar.

El último día me fui.
Olvidé que nunca más te iba a sentir,
y me perdí. Mientras te llevaste mi cordura con un beso,
guardada en tu corazón.
Me perdí la última vez que me regalaste la eternidad en un sueño,
tu inmortalidad.

Pero se fue.
Y ese era el último día que lo vi.
Mientras el viento se lo llevaba
y el cielo gritaba otros caminos, se fue.

Y hoy lloverá,
y volverás.
Cuando el viento sople mi piel,
recordarás otras vez que me amaste.

Hoy lloverá y lo recordarás por siempre.
Cuando el cielo deje caer sus gritos en sangre,
volverás.

Cuando el viento suspire en tu piel
seré yo pidiéndote a gritos
que vengas a mi.

Amarás la lluvia,
por soñarme en ella.

Hoy será el último día que te recuerde,
y será el primero para ti.

Te regalo un frío recuerdo,
y mi sangre.

Pierdo mi vida para volver a ti, siempre.

Llueve.

El cielo llora;
su vacío lo siente y le duele.


Faltamos.
Y nos recuerda llorando.

Canta tu partida,
mi partida.

Mi sangre aun luce el rojo,
de tu desesperación.
Y es tu muerte, otra vez,
no recordar el color de mis ojos,
ni verme una última vez.