miércoles, 8 de junio de 2016

Quiero escribir.

Quiero escribir.

Mi mano espera,
es como que cada dedo grita silenciosamente,
y mi mano grita.
Pero no sé.

Quiero escribir.
Pero qué voy a escribir.

Todos hablan,
el mundo habla,
todas las pequeñas cosas del mundo hablan,
pero qué voy a escribir.

Me olvidé de cómo pensar,
de cómo soñar
y de cómo ser.

Cómo ser.

Qué era lo que pensaba antes.
Era mas sabía
y decía cosas inteligentes.

No sé,
creo que eran pistas.

Y si yo ya sabía que quería hacer antes,
pero ahora no sé.

Quería escribir, antes.

Dije cosas interesantes.

Destinada a qué grandeza.
¿Espiritual, terrenal?

Qué quiero,
no sé.

Seguir así;
está en cola de reproducción.

Y si solamente tengo miedo.

miércoles, 6 de abril de 2016

Un niño en el espejo. (6/4/16)

Un niño que no dice nada.
El otro día te vi pasar
y no había nadie del otro lado del espejo.

El otro día,
cuando me arreglaba para salir, te ví.
No hacías nada.
¿ Tu silencio me suplica algo?

Niño del espejo, haz algo,
porque
estoy enloqueciendo.
El mundo se vuelve contra mí,
pero todavia estás aca,
en el espejo;
y entonces me doy cuenta,
¡ No puedo actuar como muerta!
¡ No estoy muerta!

Me doy cuenta
que debo correr al mundo
y volver a vivir siempre.
Porque siempre vas a estar en el espejo;

Siempre vas a ser la vida de mi ser
reflejada.
Nunca te vayas Niño,
nunca me dejes.

Ni el otro día, ni ayer, ni hoy
El niño del espejo no está.

El otro día, cuando pasé frente al espejo,
me vi y te vi
niña del espejo,
mujer del espejo;
te vi otra vez.

Renuncio a ser ángel.


Me quedo acá, en la tierra;
quiero ser un mortal y vivir,
y sentir el impacto, cuando toque tierra.

Mi espíritu está cayendo
a la realidad, mi cuerpo.
Espérame,
porque otra vez volveré al cielo.

Ahora quiero descubrir
mi corazón, latiendo
por alguien.
Y si es amor verdadero
no importa el él o ella.

Lo que quiero es simple,
y es más pequeño;
quiero amar de otra forma, de otro modo.

Quiero decir cosas
y equivocarme;
quiero odiar
y decir lo siento;
y aprender a sentir el amor,
y aprender a darlo.

Te amo
como tu creación divina,
quiero amarte como mortal.

Renuncio a ser un ángel,
porque quiero ser tu hija
y amarte como tal.

lunes, 15 de febrero de 2016

Viviana: No voy a olvidarte.

Viviana: No voy a olvidarte.

No voy a olvidarte.

Sabés,
no voy a olvidarte;
¿Y sabés por qué lo sé ?
Porque hicimos una promesa,
vivir una gran vida y vernos antes del final.

Sabés,
no voy a olvidarte.

La vida es muy corta,
pero no tanto como para que no llegue lo que está destinado a llegar.

No puedo olvidarte,
porque vinimos juntos a ésta aventura
y planeamos cómo iba a ser.

Yo no sé cuántas veces intenté vivir,
no me acuerdo cuantas veces lo intenté;
no sé de donde vine,
pero desde siempre quise vivir.

Y no sé cuántas veces intentaste vivir,
no sé cuántas veces llegaste a amar,
cuántos besos quedaron en tu alma,
a cuantas lloraste,
o lo que pasaste;
solamente sé que estás vivo,
que estoy viva
y que voy a verte antes del final.

Mi deseo fue tan fuerte, que estoy viva;
y que pudimos venir del cielo a la tierra juntos,
prometiendo y escribiendo en nuestro destino
la esperanza de volver a vernos.

Pero vivir es distinto.
No quería dejar de verte,
pero no sabíamos que íbamos a amarnos,
no sabía que iba a necesitarte siempre.
No sabía que iba a tener miedo de recuperarte
y te iba a perder.

Vivir es más fuerte de lo que soñamos.
Pero es fuerte también mi sueño de volver a verte,
y es lo que prometimos.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Necesito decirte una cosa, antes de irme

Necesito decirte una cosa, antes de irme;
porque no pude dejarte.
Tu corazón se rompió en pedazos,
no quería dejarte así.

Todos los que están acá piensan que están vivos,
pero yo los veo
yo sé que están muertos, como yo.
Lo que no sé es porqué yo lo sé.

Yo creo que no sabía primero,
pero tus lágrimas,
y toda la gente llorando en su lugar,
Algo pasó.
Pero si algo pasó, no me llamaste;
además, no me veías,
y eso era algo,
algo que me pasó a mí.

Yo me di cuenta que estaba muerto
cuando no pude abrazarte.

Tu dolor me despertó
y me morí otra vez,
y quise volver a morirme mil veces más
para ver si así se arreglaban las cosas
y yo podía volver a tocarte,
pero seguía igual de muerto.

Quería volver a vivir,
porque no sé hace cuanto tiempo llevaba así
pero me desesperaba no poder hacer nada por vos;
me desesperaba que lo único que estaba a mi alcance era seguir viéndote sufrir por mí.

Acá ninguno sabe que está muerto,
porque nadie despertó cuando a cada uno lo lloraban,
no sé si me explico;
pero cada parte de mi mala suerte que te tocaba el alma
y te hacía llorar,
me hacia darme cuenta de que me fui.

No me alcanzó la vida para subirte al cielo con mi amor,
no me alcanzó para mostrarte que yo te conocí
y te amé
y te quise amar toda la vida,
porque éramos para nosotros dos.

Y quiero decirte una cosa, antes de irme,
porque me tengo que ir;
te amé toda mi vida, desde que te conocí.
Gracias por amarme,
gracias por conocerme y querer quedarte con este viejito,
gracias por amarme, otra vez;
te amé como vos a mí,
y espero haber sido yo quien haya amado más;
espero haber borrado tus penas con mi amor,
espero haber llenado de luz las tristezas de tu corazón,
que si yo pude haber hecho esto, me voy feliz;
y así como yo, sé feliz;
porque si recordamos los dos cada alegría, cada buen momento que pasamos
vamos a vivir.

Dejá de sufrir
porque yo no quiero que tengas esos pensamientos,
eso no es vida
y vos estás viva,
no es como estos que todavía piensan que viven;
si estás viva, tenés que vivir,
lo único que te voy a dejar recordar como quieras
es que te estoy esperando.
Pero tranquila, tomate tu tiempo
que cuando vengas no nos vamos a separar más.

Quiero decirte una cosa antes de irme,
gracias por amarme,
que yo te amé,
y te amo,
desde el Cielo hasta la tierra, y para siempre.

Volver a mi.

No estoy cayendo.
Creo que tengo como un sistema automático de escritura, particularmente a partir de ahora;
y es que se va el año.
Terminé el cuatrimestre, aunque tenga que estudiar estoy libre de toda carga mental.
Y es hoy, cuando siento que voy escribir otra vez.
No caía, pero me pregunto, ¿Qué pasó conmigo?
Yo que podía escuchar los pensamientos de la muerte, de los muertos,
de amantes, de tristes personas, ¿Qué pasó conmigo?

Y ahora se que quiero escribir otra vez,
porque mi mente está libre;
porque todo viene a mi, otra vez.