sábado, 16 de mayo de 2015

Supongo que tiene que ser así

Tengo que decirlo,
porque creo que tiene que ser así;
porque creo que es lo más sano para mí.
No es egoísta;
esto siempre es una medida precisa y preestablecida de ante mano,
para salvaguardar la salud mental de la víctima.

No es algo que está escrito,
ni aceptado legalmente,
y más que moralmente
es como una regla de supervivencia,
para mantenerse vivo.

Entonces tengo que decirlo,
porque creo que es así,
ese es el proceder más lógico.

Pero llorarlo
era previo y vital para decirlo,
después.

Y ahora solo me queda hablar.
Pero hablarlo es difícil.

Es lo más difícil,
aunque sea lo lógico.

Y ésta cosa lógica la corrí tres años.

Es difícil decirlo,
porque es difícil para quien se lo voy a decir.

Las madres, se supone,
se quieren preocupar sabiendo cualquier cosa;
digo, el trabajo de una madre es preocuparse de sus hijos, no al revés.

¡ Esto no es un reclamo!

Ciertas historias
no se quieren para nadie,
y ciertas historias las vive alguien, muchos;
y éstas ciertas historias no se quiere que se repitan.

Pero ciertas historias se repiten.

Ciertos horrores
se repiten.

Y por ésto,
porque es una repetición,
es difícil para quien se lo voy a decir.

El trabajo de una madre es éste,
preocuparse;
¿ Pero de verdad están dispuestas a preocuparse,
a escuchar ciertas historias
y luchar otra vez con los demonios que enterraron?

Somos algunas víctimas de éstas ciertas historias
que no podemos decir porque es difícil.

Somos algunas víctimas que tenemos miedo
de qué va a pasar.

Somos algunas víctimas que nos obligamos
a convencernos de no tener miedo.

Pero el miedo existe.
Y las pesadillas también existen.

Debate

Quiero debatir algo
con quien sea que quiera responderme.
Maleducada.

Es otra "hipótesis" de mí.

Ahora que me recuperé,
sabemos que cosas pasan en mi cabeza;
igual, quiero aclarar, independientemente de la continuidad,
que no me olvido de "La historia";
y ahora que lo pienso, no tiene nombre.
Bueno, en fin,
sabemos que estas hipótesis son, muchas veces, el resultado de un guión o representación ficticia-imaginaria;

Hablás mucho para que esto sea un poema.
No es un poema, es un debate.
Este blog no le importa a nadie.
Puedo hablar y escribir de cualquier modo,
y puedo y voy a hablar con ustedes.
Solo yo lo leo.

Volviendo al tema original;
tengo "un" problema.

¿ "un"?
¿ Las comillas no tendrían que ir en problema?

Yo quiero ponerlas en Un.

Es complicado,
bueno, en realidad no es complicado;
para vos, no es complicado.
Lo complicado se explica solo, en mi cabeza;
y como vos leés cada pensamiento que tengo,
no es complicado.

La cosa es que lo vi.
Mi niña, así lo voy a nombrar,
todavía persiste en mí.
Y es por esto que no cambio, realmente.

Siempre estoy haciéndome una evaluación interna,
y siempre descubro algo nuevo.

Y realmente, no cambie nada.
Soy la misma versión que hace 18 años.

Es interesante,
no malinterpretes mi silencio.
Es que todo lo que pueda llegar a preguntarte se contesta solo, en tu cabeza, independientemente de la interrogación.

¿Es un problema, de verdad?

No, no es un problema.

Ay, ¡ Qué chica!

Okey,
se termina el debate.

Sí, sé quien sos. 

viernes, 15 de mayo de 2015

Diálogo 2

No puedo pensar en nada, en realidad, porque estoy triste.
Y recién no te callabas en mi cabeza, pero ahora sí.
Y quiero que hables otra vez,
porque tengo que darle sentido a esto,
porque entonces ¿ Cómo lo llamo?

¡ Maldita sea!
Te callaste.

Me trajiste todas las tristezas de golpe,
y así me dejaste.

¿ Qué se supone tenía que hacer o debía escribir?

Ah, te fuiste.
Entonces el cuerpo de esta nota,
es hablar con un fantasma.
¡ Pero, ni siquiera!
Hablar con nadie, con nada;
¿ Y la terapia?
Yo no te lo dije.
Ah, no.
Pero entonces, seguí hablando.
Sos alguien más que habla.
¿ Soy alguien?

Soy una voz en tu cabeza,
no alguien.
Como una llamada desconocida,
no sabés cuál soy.
Y es un poco divertido.

Tenés que atender estos temas cuando llegan a tu cabeza;
cada lágrima tiene que ser llorada cuando quiere salir.

Dejás que tus penas se acumulen.
Yo no usaría la palabra penas.
¿ Por qué, no son penas acaso?

Penas vivas o muertas, igual son penas.

Y vos misma sabés que querés llorar.
¿ Pretendés guardar estás lágrimas, para siempre?

Querías que te hable,
entonces hablemos.

Yo quiero que llores,
porque yo quiero llorar.
Porque no soy tu demonio o tu ángel,
soy yo misma.
Soy tu voz, soy mi voz.
Una voz nueva.
Y yo no voy a recordarte nada,
porque vos misma tenés que tener las fuerzas para querer recordar las penas que querés llorar.
No es un trabajo mio;
vos forzate a llorar.

lunes, 11 de mayo de 2015

Hola Vivi

Ayer fue mi cumpleaños. La pasé re bien. No vi a todas mis amigas, pero sí vi a algunas que son importantes para mí.
No tengo muchas amigas, y lo que tengo, que es poco, es importante; y es más de lo que alguna vez soñé.
No tengo nada importante, ni nada que contar sobre mi vida; nada especial, pero estoy feliz, porque me tengo a mí; y eso es tener muchísimo.
Y también estoy viva.

sábado, 25 de abril de 2015

Estoy perdida.

Perdí las alas,
una vez
y allí me fui.
La vida,
el sentido,
mi sueño,
la esperanza,
y todo se fue.

Destrozada, en el piso
caminé,
buscando algo
y lo encontré.
Entre todo lo que perdí,
me encontré otra vez,
y caminé.

Creí encontrar lo que quería,
pero me perdí otra vez.
Recordando mi libertad perdida, lloré.

Pero logré ser libre otra vez.
Volví a volar como siempre,
con esperanzas.

Pero me perdí, otra vez.
Y esta vez
ya no hice nada.

¡ Y tan poco me importaba!
Que me conformé
y acepté ser olvidada,
otra vez.

Una aventura de no saber quien soy.

No sabiendo nada,
aprendí muchas cosas.
Valores y lecciones de vida.
Opciones a futuro,
posibilidades de vida para mi vida.

Pero no estaba ahí.

El camino me seguía llevando a perderme.

Y no sé qué quiero,
ni tampoco quién soy;
ni qué me hace ser,
o cómo llegué.

Y me siento forzada a responderme quién soy,
siempre que pasa esto.

Y no sé que quiero,
porque perdí todas las respuestas.
Perdí quién soy, y qué quiero.

- Dios te preparó toda la vida para esto-.
¿ Quizá?

Si estoy perdida,quizá pueda ser esto.
Quizá pueda tomarlo como respuesta.

Pero no soy una palabra cualquiera,
no;
y me encontré otra vez.

Quien soy es esto.

Lo que me hace
y lo que soy,
es esto;
es esta hoja de papel,
son estas palabras,
estas dudas escritas.

Me pierdo
y olvido
que soy un papel escrito;

El llanto,
la tristeza y alegría;
soy la vida y la muerte
escribiendo poesías,
escribiendo gritos,
escribiendo la vida.

Soy ésta que llora sus lágrimas
en un papel.

Soy esta que escribe.

Soy una escritora,
y escribo lágrimas;
las mías y las de todo el mundo.

Escribo el amor ajeno y propio.

Y cada palabra,
cada poema soy yo.

Esto soy,
un papel.
Muchas hojas que lloran
contando las penas con tal belleza
que inspira vivirlas y sentirlas así.

Esta soy yo,
este es mi don,
es mi regalo,
es mi trabajo,
es mi propio amor,
es mi pasión,
es lo que soy.

Un papel que dice
que vale la pena vivir;
que tengas el deseo de querer vivir.

Porque cada dolor,
cada pena,
cada llanto,
cada sentimiento bueno o malo,
cada culpa
vale la pena vivirlo.

Haz de tu vida algo hermoso;

Cada hoja de mi libro,
es mi vida;
y cada hoja de mi libro
es lo más hermoso.

Porque mi destino es no morir,
y vivir siempre.
Porque en cada hoja de mis libros
volverán a verme,
a sentirme viva.

Porque todo esto es mi vida,
mi destino es no morir.

Y en cuanto deba enfrentar a Dios,
le diré que todo lo que escribí,
lo hice con amor.
Que escribí con mi corazón,
y de corazón;
que en cada poema está mi corazón;
que cada poesía soy yo misma.
Que todo lo hecho,
lo amé
haciéndolo,
y leyéndolo
volví a amarlo más fuerte.

Porque eso es lo único que importa para Dios,
amar las cosas.
Cuánto amaste tu vida, en tu vida.

Y me volví a encontrar,
otra vez.
Y camino,
otra vez.
Y voy a volar,
esta vez.
Y voy a amar lo que escriba,
porque es el testimonio
de mi pasión por vivir.

Lo que puedo hacer
hacer bello el dolor,
hermosa a La Muerte,
y amarme más cada día.
Porque amo con todas mis fuerzas,
esto que puedo hacer.

Amo con todas mis fuerzas
esto que soy,
escritora.

Diálogo con mi yo niña

Creo que nunca me odié,
pero sí me encontré ante la incertidumbre
de verme como si fuera otra persona, fuera de mí;
viéndome a mí misma,
como queriéndome preguntar algo,
pero no sé qué.

Como esperando a arrepentirme de mí misma,
de ser yo,
pero nunca lo hacía.

Me vi, muchas veces
pero quedé en blanco,
sin nada que decir;
como si estuviera frente a alguien que ya no pudiera cambiar,
que ya no tiene remedio.

Muchas veces me vi
sin esperanzas de ser amada o querida.

Me tengo yo, así,
y no sé qué pasa
porque nadie me ve.
Nadie me quiere ver.

Soy esto,
pero no sé qué pasa,
¿ Por qué nadie me quiere ver?
Me lo repetía llorando,
se lo repetía al espejo.
Me lo gritaba en silencio
cada noche,
de todo ese tiempo
que duró el reproche.

Soy esto,
¿ Por qué no me ven?

Me tengo yo así,
alejada del mundo,
alejada de todos.
Entonces pienso,
que yo soy sola,
entre todos.

Soy esto,
mientras todos corren y juegan;
estoy sola.

Estoy acá,
esperando.
A ver qué pasa,
a ver si cambia,
a ver si alguien se da cuenta de que me duele.
A ver si yo misma me doy cuenta de que duele.

Y es que me dolía,
pero no sabía lo que era el dolor.

Y es que soy así.. Esto..
Y nadie..
Nadie me ve.

Estoy esperando
...Algo.

jueves, 23 de abril de 2015

Ella

Sí,
ella es un ángel
que sin querer, me enamoró.

Que sin desearlo ella,
se apareció en mi cabeza
cuando mandaba el mundo a la mierda.

La soñé.
Plantó un punto de desesperación
en mi fantasía,
y en mi realidad.

Su sola proyección
y su mirada,
y sus sonrisas,
y su libertad.

Quizá eso decía el cuento.
Lloró gran parte de su vida,
recordando un amor que no le correspondía;
pero al final, sonrió.

Me descubrí pensándote,
cuando aun debía llorar.

Me descubrí soñándote,
despierta.
Inventando irrealidades realistas.

Creo que ésta es mi sonrisa más verdadera.
Las otras no tenían profundidad, ni propósito.

Quizá es un cuento inventado,
una dulce mentira infantil.

Decir “mi destino”;
o pensarlo como verdad.
A veces lo creí
y a veces, no.
Pero comencé a pensar
que quizá era mi destino
encontrarte.
Buscar, desesperadamente, el sentido;
una nueva dirección.
Solo teniendo para responderme dudas
y en ese humo,
verte.

Y en ese humo,
verte
para despertar mi corazón, otra vez;
y nuevamente, llorar.

Otra vez,
y gritar,
y reír.

Estar acá
para encontrar la pieza perdida de mí destino.
Para encontrar un sentido pequeño
en mi vida;
para llorar, sonriendo,
imaginándote.